El corte oriental
Cambio de planteamiento interesante, pues, el que se está llevando a cabo en Metal Gear Rising: Revengeance, título de acción que propone un verdadero soplo de aire fresco a la franquicia. ¿Por qué decimos esto? Básicamente porque controlamos a Raiden, un ninja-cyborg inmerso en una mecánica centrada en el uso de la espada y en un sistema de corte muy sotisficado, con un nivel de detalle nunca antes visto en la industria.
Si te imaginas un arma capaz de hacer pedazos a tus enemigos, entonces estarás muy cerca de intuir lo que es esta obra. Una que apuesta por la perspectiva en tercera persona para avanzar en una aventura donde podremos trocear cualquier objeto, enemigo e incluso vehículo. Por supuesto, la esencia machabotones tradicional de Platinum Games no se desvanece, pero lo que más destaca es el conocido como "blade mode", el cual activamos con el gatillo (L2 o LT), dando lugar a secuencias "slow motion" en las que se nos permite cortar en cualquier ángulo mediante el stick analógico derecho.
Partir cuerpos en dos, amputar miembros y practicar decapitaciones -o todo a la vez- es posible en una obra brutalmente visceral, donde para deleite del personal se incluye hasta un contador de troceo. Eso sí, la técnica no es ilimitada, consume energía, pero podremos reabastecernos mediante la propia mecánica de corte, recogiendo células de cuerpos enemigos que alimenten este macabro, pero infinitamente divertido, círculo vicioso.
La característica más importante de Revengeance la encontramos en "blade mode", que ralentizará el tiempo unos segundos para que troceemos a nuestros enemigos a placer.
En cualquier caso, insistimos, no os engañéis, el título no quiere ocultar lo que es: un "hack 'n slash" original, con pantallas de puntuación al final de cada nivel y claras influencias del genial Bayonetta. Es decir, un juego donde hay que pensar rápido y apretar los botones sin miedo, pero que goza de la particularidad de estar inspirado en el universo Metal Gear.
Metal Gear Rising: Revengeance precisamente está enfocado a que podamos enfrentarnos a grupos de enemigos sin problemas, con una fluidez de ataques y combinaciones exquisita. Eso sin olvidarnos de los típicos jefes finales, por supuesto, que en este caso podrían ir desde los "gekkos" que hacen aparición en MGS4 hasta helicópteros que podremos partir por la mitad como si se tratase de mantequilla.
La aventura de Raiden parece que realizará saltos en el tiempo, así que la carga narrativa promete ser intensa, aunque probablemente no tanto como en el resto de la serie.
Uno que llegará por cierto a comienzos del 2013 para PlayStation 3 y Xbox 360, no sin la polémica suscitada por su accidentado desarrollo y las ciertas y lógicas dudas que aflorarán a los seguidores de la saga. Pero creednos si os decimos que merece la pena esperar, al menos, para ver los resultados. A Platinum Games le cuesta muchísimo crear un videojuego mediocre.


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